Sueño

Cuando la oscuridad cubre sus ojos, la luz invade su mente y comienza a recrear escenas que la arrastran de vuelta a la vigilia. Se le ocurre que debería existir un botón de desconexión para el pensamiento. Tras dar mil vueltas llega la revelación: arriesgaría toda la eternidad por apoyar una vez más la espalda en su pecho y sentir cerca su calor, su olor. Por notar ese aliento tibio en la nuca y empaparse de su aroma a alma conocida, de su calidez carente de palabras. El mundo sucumbiría al olvido y el peligro del abismo se pospondría aunque solo fuera un poco más. Y dormiría, por fin, seis, ocho, diez horas seguidas, sin pesadillas. Quizá de esa forma sería capaz de retornar a sí misma, a quien era antes de aquel tiempo oculto tras un recodo en la memoria. Y durante esas horas robadas a la muerte convergerían pasado, presente y futuro bajo el hechizo del sueño. Solo así podría abandonarse en manos de la noche con una sonrisa en los labios.
Photo credit: Raul Garré via Foter.com / CC BY-NC18033463_1403300433079796_2744361927203591974_n

Música de El Sendero de la Palabra

Si os apetece escuchar las canciones que inspiraron muchas de las escenas de mi novela, pinchad en el vínculo que aparece a continuación. Obviamente, cada persona siente un texto de una manera diferente y a unos les gusta más un tipo de música que otro, por lo que nunca identificarían una determinada canción con la acción descrita en un párrafo. Lo que incluyo aquí es la música que a me parece que le va bien a determinadas escenas, no solo porque si la trama pudiera verse, como en una película, elegiría esas canciones para que sonaran de fondo, sino porque algunas imágenes pude casi verlas al escucharlas. Eso sucedió antes del proceso mismo de escritura, en el momento de … ¿la inspiración?

La música, para mí, tiene un componente visual que poco tiene que ver con los ojos, pero sí con la imaginación. No hace falta que algo sea visible para poder verlo, ¿no?

Que disfrutéis…

Playlist de El Sendero de la Palabra