Criaturas

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A veces caemos en nuestras propias trampas, con ayuda de otros o solos. Ilusiones, expectativas, desengaños, sueños frustrados… con todos ellos tejemos una alambrada que nos envuelve, que hunde sus afiladas puntas hasta adentro. Y cuando el mero hecho de respirar se torna doloroso y necesitamos escapar de nuestra cárcel, arrancamos los alambres… pobres idiotas. Creemos que así seremos libres, pero lo cierto es que al hacerlo nos rasgamos piel y alma, dejamos a la vista el infierno que portamos en el interior y solo logramos escapar a medias. Las cicatrices y los restos de pasado nos acompañarán siempre para recordarnos el sabor del abismo y para poner más peso sobre nuestras alas. Aun así, conseguimos alzar el vuelo y escapar a cielos más propicios… Nosotros, criaturas maravillosas e imperfectas.
Photo credit: sarowen via Foter.com / CC BY-NC-ND

Des-Amor

¿Será posible “des-hablar” las palabras que le dedicaste a alguien durante un tiempo casi infinito? ¿Y “des-acariciar” su piel, que tantas veces recorriste como si fuera un mapa en el que buscabas tu destino?

“Des-amarlo” sería entonces la única forma de invocar una marea de olvido sobre su rostro para lograr borrarlo de la intacta arena de tu memoria. Habrías de aprender a “des-esperar”, a abandonar toda ilusión de compartir un mundo que no es lo bastante grande para abarcar vuestras sombras. 
Solo así, obliterando palabras, caricias, amor y esperanza tendrías alguna posibilidad de sobrevivir en una maraña semántica a la que, en ocasiones, resulta imposible encontrarle un sentido.

Sueño

Cuando la oscuridad cubre sus ojos, la luz invade su mente y comienza a recrear escenas que la arrastran de vuelta a la vigilia. Se le ocurre que debería existir un botón de desconexión para el pensamiento. Tras dar mil vueltas llega la revelación: arriesgaría toda la eternidad por apoyar una vez más la espalda en su pecho y sentir cerca su calor, su olor. Por notar ese aliento tibio en la nuca y empaparse de su aroma a alma conocida, de su calidez carente de palabras. El mundo sucumbiría al olvido y el peligro del abismo se pospondría aunque solo fuera un poco más. Y dormiría, por fin, seis, ocho, diez horas seguidas, sin pesadillas. Quizá de esa forma sería capaz de retornar a sí misma, a quien era antes de aquel tiempo oculto tras un recodo en la memoria. Y durante esas horas robadas a la muerte convergerían pasado, presente y futuro bajo el hechizo del sueño. Solo así podría abandonarse en manos de la noche con una sonrisa en los labios.
Photo credit: Raul Garré via Foter.com / CC BY-NC18033463_1403300433079796_2744361927203591974_n

Premio Tagus de Novela

¡Lo conseguimos, amigos! Ayer fue el fallo del jurado del premio Tagus organizado por la Casa del Libro y mi novela, El Sendero de la Palabra, resultó ganadora. Estoy tremendamente feliz por lograr ver mi sueño un poco más cerca y agradezco a los organizadores la oportunidad que nos han brindado a los concursantes. También les doy las gracias a los otros finalistas, Maya y Wayne, por la digna competición llevada a cabo a lo largo de más de dos meses de votaciones y nervios. Por último, gracias a todos los que me apoyaron con sus votos y a quienes con su amistad me han hecho sentir querida y valorada desde hace años y seguir adelante en esta carrera de fondo que es la escritura.

Se trata de un premio modesto, pero es un buen comienzo para cualquier escritor y no puedo sino estar feliz. La novela tardará aún unos meses en publicarse, pero los dos primeros capítulos siguen estando disponibles para quien quiera adentrarse en el mítico mundo irlandés de El Sendero de la Palabra. Aquí tenéis los vínculos:

El sendero de la Palabra capitulo 1

El Sendero de la Palabra capitulo 2

 En cuanto haya noticias respecto a una fecha de publicación, os las comunicaré. ¡Gracias a tod@s!

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Música

A veces la música se adhiere a una imagen como una caricia a la piel; imposible sentir la una sin la otra. Los recuerdos que emergen con cada nota cobran vida ante tus ojos y palpitan henchidos por el viento de la memoria. El impacto de la melodía te toma por sorpresa transportándote a instantes pasados. Te envuelve en ellos con un aroma a presente que resulta embriagador y temible a partes iguales. Vivos y muertos regresan a lomos de unos inocentes acordes que tienen el poder de demolerte o reconstruirte… Bendita música.
Photo credit: Pogo1 via Foter.com / CC BY-NC17553781_1381587821917724_4502108972458767933_n

Música de El Sendero de la Palabra

Si os apetece escuchar las canciones que inspiraron muchas de las escenas de mi novela, pinchad en el vínculo que aparece a continuación. Obviamente, cada persona siente un texto de una manera diferente y a unos les gusta más un tipo de música que otro, por lo que nunca identificarían una determinada canción con la acción descrita en un párrafo. Lo que incluyo aquí es la música que a me parece que le va bien a determinadas escenas, no solo porque si la trama pudiera verse, como en una película, elegiría esas canciones para que sonaran de fondo, sino porque algunas imágenes pude casi verlas al escucharlas. Eso sucedió antes del proceso mismo de escritura, en el momento de … ¿la inspiración?

La música, para mí, tiene un componente visual que poco tiene que ver con los ojos, pero sí con la imaginación. No hace falta que algo sea visible para poder verlo, ¿no?

Que disfrutéis…

Playlist de El Sendero de la Palabra

Sombras

Las sombras de quienes vivieron en la casa se proyectan todavía frescas sobre suelos y paredes. No es algo físico ni material; son huellas impalpables, la impronta del pasado, los sentimientos que una vez evocaron en otros.
En nosotros.
Al marcharse dejaron allí su olor y el eco de su voz. Pero también el rastro de sus ilusiones, de sus proyectos, de sus manías. De los planes de un futuro que aún tenían por delante. Atrás quedaron caprichosas marcas de martillazos en los muros, papeles pintados que han perdido su color, notas manuscritas casi imposibles de descifrar, centenares de instantáneas en blanco y negro… Sus pequeños tesoros, los recuerdos de todos a los que nos dedicaron un tiempo que ahora se nos antoja precioso. Y los guardaron porque no querían olvidar ni un solo momento de los que compartimos y esperaban que nosotros tampoco lo hiciéramos.
La casa se ha transformado en su símbolo, en su imagen, como una foto velada, imposible. Como una ensoñación que solo puedo ver con los ojos de la mente ahora que la puerta se ha cerrado para siempre. Tras ella han quedado impresas las imágenes de toda una vida, grabadas en un lienzo de memoria que pervivirá a pesar de nuestra ausencia.

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Concurso de novela Tagus

Estamos metidos de lleno en el concurso de novela Tagus (la Casa del Libro). Esta semana concluye la última fase, después de la cual los cinco finalistas pasarán ante un jurado literario. Este decidirá cuál de ellas se lleva el premio de publicación en papel y digital. El Sendero de la Palabra va en cuarta posición, por lo que es previsible que lleguemos a esa final en Madrid el día 4 de abril. Si quieres leer los dos primeros capítulos no tienes más que pinchar en el siguiente vínculo, registrarte y descargarlos… ah, y votar si te gustan. 🙂

https://www.tagusbooks.com/operacionTagus?idObra=1100

Mosaico

 

A veces una sola imagen, una simple palabra o una nota musical tienen el poder de quebrarte. Estabas entero un segundo antes y, de pronto, se abre una puerta que habías cerrado. Y el pasado entra llevándoselo todo por delante, obliterando cerrojos, propósitos y excusas. Es asombrosa la facilidad con la que el corazón humano cambia. Para bien y para mal. Sigue adelante aunque tú no tengas fuerzas para hacerlo. Posee una existencia independiente de la tuya. Palpita y hace que el mundo siga girando. Te recompone en un mosaico de piezas rotas. Quebrado, pero vivo.

Photo credit: garamt via Foter.com / CC BY-NC-SA

 

Origen: Píldoras literarias