Náufragos

Contemplar a una persona convertida en una mota naranja a merced de las olas ha de ser una visión terrible. A esos seres que no llegan a ser náufragos, pues perecen antes de conseguirlo, se les ha cruzado un enemigo imbatible en su camino y no es el mar, el mismo que a otros les sirve para vivir. Para gozar. 

Ese mar, con su abrazo de titán, es tan solo el instrumento que el destino elige para arrebatarle la vida a quienes no tienen otra opción que arrojarse en sus fauces. Y así, se convierten en cuerpos derrotados por la marea, por el agua salada que se nutre de sus lágrimas y anega sus pulmones; que arrastra al fondo sus almas, despojadas de la carne que las cobijaba. 

Los rostros de aquellos que tenían una vida, muchos sueños y al menos una esperanza, flotan en un vaivén salvaje. A quienes no logran llegar a la otra orilla, sino que se encuentran, de pronto, en plena laguna Estigia, nadie les echó una mano que podría haberles sacado de las profundidades mucho antes de que sus pies tocaran la arena de una playa lejana. 

Oscuridad y frío, mucho frío. Es todo lo que queda mientras miro el mar hoy. Un día cualquiera para mí… para ellos no.

Photo by drwhimsy on Foter.com / CC BY-NC-ND

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s